Han pasado cuatro años desde Dobbs. No hemos parado.

Sabemos que la justicia reproductiva nunca se ha limitado a una sola decisión judicial o a un momento puntual. Siempre se ha tratado de crear las condiciones necesarias para que nuestras comunidades prosperen, con acceso a la atención médica, información precisa y la libertad de tomar decisiones sobre nuestros cuerpos, nuestras familias y nuestro futuro.